10/04/09
Pequeña Princesa
En la barra de un bar, ahí estaba Cyril Carren. Bebiéndose una jarra de cerveza fría, sonaba “Come As You Are” de Nirvana. Rascó su mejilla, cinco días sin afeitarse. Miró a su alrededor, aquel antro era horrible. Parecía que el tiempo estuviera detenido en un punto donde realidades inconexas se dieran la mano.
Le llamaron la atención las paredes del local, adornadas con un atrevido - a la par que hortera- papel tapiz de tigre. Un papel
que, en algunos puntos, quedaba tapado por viejas fotos de estrellas de cine olvidadas. Millones de personajes del cine del oeste, hombres, mujeres e incluso algún simpático caballo. A su derecha, a pocos metros de él, una pequeña televisión mostraba una película de época en blanco y negro. Algunas parejas estaban sentadas delante de la tele, en unos sofás estampados de leopardo. Aunque no parecían mostrarle ningún tipo de atención al film.
Todo el mundo sabía que “El rincón azul” era el lugar más adecuado para apagar las penas. Una gran paradoja temporal llena de jóvenes que ansiaban compañía, ya fuera del alcohol o de una persona del sexo opuesto. Algunos buscaban pasarlo bien, otros, como Cyril, sólo querían olvidar.
Entre el humo que empezaba a nublar el local le pareció ver una silueta acercándose a él. Seguía sonando aquella canción; Come as you are, as you were, as I want you to be.Una chica rubia de pelo ondulado. Se acercaba, muy segura de sí misma. Movía la cabeza de lado a lado, lentamente. Apoyó el brazo derecho sobre la barra. Sus ojos desafiantes se pararon en los de Cyril. De su pequeña boca salieron unas palabras “¿Quieres jugar?”. No llevaba maquillaje. Su camiseta blanca, algo holgada, dejaba entrever unos redondos pechos que al parecer tenían frío.
Cyril esbozó media sonrisa, ahí tenía su presa. “Por supuesto encanto, pero no seré yo el que pague tus copas” al decir esto Cyril guiñó su ojo derecho. La chica, totalmente seria, dijo “esta noche tú serás mi pequeña princesa”. Cyril comenzó a reírse descaradamente delante de ella. ¿Princesa? Tal vez había oído mal, puede que aquella chica ya estuviera borracha lo que la convertía en el objetivo más fácil y apetecible. La miró interesado y no dijo nada.
“Lulú Bonaffair, mi nombre, es todo lo que necesitas saber sobre mí” mientras hablaba miraba hacía la barra y acariciaba suavemente su mano derecha con el dedo índice.
¿Aquella chica le estaba engañando? Su nombre tenía un toque francés que le desconcertaba. Pero la forma en que le estaba tocando era hipnótica. La chica le pasó un brazo por detrás y le dijo “soy la dueña del local, ven conmigo lo pasaremos bien princesa”. Cyril la siguió abriéndose camino entre la gente, Lulú metió su mano en el bolsillo y sacó una llave de color rojo apagado. Una nueva canción empezó a sonar “Rape Me” de Nirvana. Lulú movió una cortina de cebra, detrás de la cual había una puerta de color rosa.
“No seré gentil contigo, princesita” Cyril fue arrastrado por ella. El volumen de la música subió, como también lo hizo la temperatura.
Texto By: Yunae
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13:36 Anotado en Relatos | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: bar, relato, lulú, nirvana



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